Buñuelos de Viento con Chocolate: Receta Tradicional Paso a Paso
La primera vez que preparé buñuelos de viento fue para el Día de Todos los Santos, y no voy a mentirte, estaba nerviosa. Había oído tantas historias sobre masas que no subían o que quedaban crudas por dentro. Pero cuando vi esas bolitas de masa inflándose en el aceite como por arte de magia, y luego las probé rellenas de chocolate cremoso, supe que esta receta se quedaría conmigo para siempre.
Estos buñuelos son de esas recetas que te hacen sentir orgulloso cuando salen bien. Son ligeros como el aire (de ahí lo de «viento»), crujientes por fuera y completamente huecos por dentro, perfectos para rellenar con una crema de chocolate que te hará cerrar los ojos de placer. La verdad es que no son complicados, pero hay que conocer algunos trucos que he aprendido con los años.

📋 Índice de Contenido
🍽️ Acompañamientos Sugeridos
Aunque estos buñuelos de viento rellenos de chocolate son una delicia por sí mismos, hay varias formas de disfrutarlos que te van a encantar. En mi casa siempre los servimos con un chocolate caliente espeso, especialmente en esas mañanas frías de noviembre cuando celebramos el Día de Todos los Santos.
También quedan espectaculares acompañados de natillas caseras en la base del plato, creando un postre de dos texturas que es pura indulgencia. Si prefieres algo más ligero, una taza de café con leche es perfecta para equilibrar el dulzor del chocolate. Para ocasiones especiales, me gusta servirlos con un poco de helado de vainilla al lado, el contraste de temperaturas es maravilloso.
Otra opción que descubrí hace poco y me encantó es acompañarlos con fresas frescas cortadas, porque el toque ácido de la fruta combina perfecto con el chocolate. Y si quieres hacer una tabla de postres tradicionales, puedes presentarlos junto a huesos de santo o panellets para tener un surtido completo de dulces típicos de estas fechas.
🥚 Ingredientes (Para 25-30 buñuelos)
Para la masa de los buñuelos:
- 250 ml de leche entera
- 250 ml de agua
- 100 g de mantequilla sin sal
- 250 g de harina de trigo (preferiblemente de fuerza media)
- 4 huevos grandes (a temperatura ambiente)
- 1 cucharada de azúcar
- 1 pizca de sal
- Ralladura de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 1 rama de canela (opcional)
- Aceite de girasol abundante para freír
- Azúcar glas para espolvorear
Para la crema de chocolate:
- 300 ml de nata para montar (35% MG, bien fría)
- 200 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao)
- 100 g de chocolate con leche
- 2 cucharadas de azúcar glas
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Nota sobre ingredientes: Te recomiendo usar chocolate de buena calidad, marca como Lindt o Valor funcionan muy bien. Si no encuentras harina de fuerza media, puedes mezclar mitad harina normal y mitad harina de fuerza. La ralladura de limón es opcional pero le da un toque aromático que me encanta.
👨🍳 ¿Cómo se Preparan los Buñuelos de Viento con Chocolate?
Paso 1: Preparar la infusión aromática (30 minutos)
En un cazo mediano, vierte la leche y el agua. Añade la ralladura de limón y la rama de canela si decides usarla. Pon a fuego medio-bajo y deja que se caliente lentamente durante unos 5 minutos, sin que llegue a hervir. Este paso es clave para que los buñuelos tengan ese aroma tradicional que los hace especiales. Luego retira del fuego, tapa y deja infusionar durante 20-25 minutos.
Paso 2: Hacer la masa (10 minutos)
Cuela la infusión para retirar la ralladura y la canela. Vuelve a poner el líquido en el cazo junto con la mantequilla cortada en trozos, el azúcar y la pizca de sal. Lleva a ebullición a fuego medio, removiendo de vez en cuando hasta que la mantequilla se derrita completamente. Cuando empiece a borbotear, retira del fuego inmediatamente.
Ahora viene el momento crucial: añade la harina de golpe, toda de una vez. Con una cuchara de madera, remueve enérgicamente hasta que se forme una masa homogénea que se despegue de las paredes del cazo. Vuelve a poner el cazo al fuego durante 1 minuto, sin dejar de remover, para secar un poco la masa. Sabrás que está lista cuando forme una bola y veas una película muy fina en el fondo del cazo.
Paso 3: Incorporar los huevos (8-10 minutos)
Pasa la masa a un bol grande y extiéndela un poco para que se enfríe durante 3-4 minutos. Debe estar tibia al tacto, no caliente, porque si no los huevos se cocinarían. Bate ligeramente los huevos en un recipiente aparte. Añade el primer huevo a la masa y mezcla con energía usando una espátula o batidor de mano. Al principio parecerá que no se integra, pero sigue removiendo y verás cómo la masa lo absorbe.
Cuando esté completamente incorporado, añade el segundo huevo y repite. Haz lo mismo con el tercero y el cuarto. La masa final debe tener una consistencia como de natillas espesas, que caiga lentamente de la cuchara formando un pico que se dobla, lo que se conoce como «pico de pato». Este es el punto perfecto. Tapa el bol con film transparente y deja reposar a temperatura ambiente durante 1-2 horas. Este reposo ayuda a que los buñuelos suban mejor.
Paso 4: Freír los buñuelos (20-30 minutos)
Este es el paso donde más atención necesitas. Pon abundante aceite de girasol en una sartén honda o cazo (debe tener al menos 5-6 cm de profundidad). Calienta a fuego medio hasta alcanzar 165-170°C. Si no tienes termómetro, prueba echando un trocito pequeño de masa: debe subir a la superficie en 2-3 segundos formando burbujas suaves, sin quemarse.
Prepara dos cucharas pequeñas y un vaso con aceite para untarlas. Humedece las cucharas, toma una porción de masa del tamaño de una nuez grande y pásala de una cuchara a otra para darle forma redondeada. Desliza suavemente la masa en el aceite. Los buñuelos caerán al fondo pero subirán enseguida. Fríe 4-5 al mismo tiempo sin saturar la sartén.
Deja que se frían durante 4-5 minutos, girándolos suavemente con una espumadera para que se doren uniformemente. Deben quedar de un color dorado oscuro y aumentar notablemente de tamaño. Cuando estén listos, retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Mientras aún están calientes, pásalos por azúcar glas. Repite con el resto de la masa.
Paso 5: Preparar la crema de chocolate (15 minutos + 2 horas de reposo)
Pica el chocolate en trozos pequeños y ponlo en un bol resistente al calor. Calienta 100 ml de la nata en un cazo hasta que esté a punto de hervir. Viértela sobre el chocolate y deja reposar 1 minuto. Luego remueve con una espátula desde el centro hacia fuera hasta obtener una mezcla lisa y brillante. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente.
Cuando el chocolate esté frío, bate el resto de la nata fría con el azúcar glas y la vainilla hasta obtener picos firmes. Añade el chocolate frío y mezcla con movimientos envolventes hasta integrar completamente. La crema debe quedar espesa y brillante. Guarda en la nevera durante al menos 2 horas antes de usar.
Paso 6: Rellenar y servir (10 minutos)
Cuando los buñuelos estén completamente fríos y la crema bien fría, introduce la crema de chocolate en una manga pastelera con boquilla redonda de unos 8 mm. Con unas tijeras o un cuchillo pequeño, haz una incisión lateral en cada buñuelo, como si fueras a abrirlo pero sin cortarlo del todo. Introduce la boquilla por la abertura y presiona suavemente para rellenar. Notarás cuando está lleno porque se pondrá más pesado.
Espolvorea con un poco más de azúcar glas por encima y sirve inmediatamente. La combinación de la masa crujiente, ligera y hueca con el chocolate cremoso y frío es absolutamente irresistible.
💡 Consejos y Trucos
El secreto de la temperatura del aceite: Este es probablemente el truco más importante que he aprendido. Si el aceite está muy caliente (más de 180°C), los buñuelos se sellarán por fuera formando una costra dura que impide que crezcan y quedarán crudos por dentro. Si está muy frío (menos de 160°C), absorberán aceite y quedarán grasosos y pesados. La temperatura ideal está entre 165-170°C. Mantenla constante y no frías demasiados a la vez porque enfrían el aceite.
Cómo saber si están bien cocidos: Un buñuelo bien frito es ligero como una pluma y suena hueco cuando lo golpeas suavemente. Si al morderlo notas masa densa en el centro, es que el aceite estaba demasiado caliente. He aprendido que es mejor freírlos más tiempo a temperatura media que rápido a fuego fuerte.
Trucos para que queden perfectamente redondos: La clave está en usar dos cucharas pequeñas bien untadas de aceite y pasar la masa de una a otra varias veces hasta formar una bola. También puedes usar una manga pastelera con boquilla lisa grande, cortando la masa con tijeras directamente sobre el aceite, como se hace con los churros.
Si la masa está muy líquida: Significa que añadiste demasiado huevo. La próxima vez, añade los huevos gradualmente y para cuando alcances el punto de pico de pato. Si ya te pasaste, puedes añadir una cucharada más de harina, pero la textura final puede ser un poco más densa.
Si la masa está muy espesa: Puedes añadir un poco más de huevo batido, una cucharada a la vez, hasta alcanzar la consistencia correcta. La masa debe caer lentamente de la cuchara, no debe ser tan dura que tengas que empujarla.
Variaciones del relleno: Aunque esta receta es con chocolate, puedes experimentar con otros rellenos. La crema pastelera clásica es tradicional, la nata montada azucarada es más ligera, o puedes hacer una mezcla de ambas. También quedan deliciosos con dulce de leche o crema de avellanas.
Para hacer buñuelos más ligeros: Algunos cocineros añaden una pizca de bicarbonato a la harina o usan agua con gas en lugar de agua normal. Personalmente prefiero la receta tradicional, pero son opciones válidas si quieres experimentar.
Conservación: Los buñuelos sin rellenar se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 24 horas, pero pierden algo de su textura crujiente. Para recuperarla, mételos 5 minutos en el horno a 150°C. Una vez rellenos, deben consumirse el mismo día y guardarse en la nevera. No recomiendo congelarlos ya rellenos porque la textura se arruina al descongelar.
Un truco que me enseñó mi abuela: Añade la ralladura de limón a la masa, aunque parezca que el sabor va a ser muy fuerte, en realidad le da un aroma sutil y delicioso que complementa perfectamente el chocolate. También puedes probar con un poco de agua de azahar, típico en las recetas levantinas.
🌿 Beneficios Nutricionales
Aunque estos buñuelos son definitivamente un capricho, algunos de sus ingredientes aportan beneficios interesantes. El chocolate negro que usamos en el relleno es rico en antioxidantes llamados flavonoides, que ayudan a mejorar la salud cardiovascular y el estado de ánimo. Por eso siempre uso chocolate con al menos 70% de cacao.
Los huevos aportan proteínas de alta calidad y vitaminas del grupo B, esenciales para el metabolismo energético. La leche proporciona calcio y vitamina D, importantes para la salud ósea. Y aunque la mantequilla tiene grasas saturadas, usada con moderación aporta vitaminas A, E y K.
Eso sí, estos buñuelos son un postre ocasional para disfrutar en momentos especiales. No son precisamente bajos en calorías, pero la vida también es para darse esos gustos que alimentan el alma, especialmente cuando compartes una receta tradicional con la familia.
⏱️ Información de la Receta
📊 Información Nutricional (por buñuelo relleno)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 180-220 kcal |
| Proteínas | 4 g |
| Grasas totales | 12 g |
| Carbohidratos | 18 g |
| Azúcares | 8 g |
| Fibra | 1.5 g |
*Valores aproximados. Pueden variar según el tamaño del buñuelo y la cantidad de relleno.
Nota dietética: Esta receta contiene gluten, lácteos y huevo. No es apta para veganos ni para personas con intolerancia al gluten o la lactosa en su versión tradicional. Para personas con diabetes, se recomienda consumo muy moderado debido al contenido de azúcar.
Sabores del Sur al Norte: Mis Dulces para un Todos los Santos Mágico
Honestamente, nada me evoca más el Día de Todos los Santos que el crujir de almendras y el dulzor de la miel en la cocina, reviviendo tradiciones que cruzan Andalucía hasta Cataluña. Estas recetas regionales son mi forma de celebrar con la familia, uniendo sabores que perduran en el tiempo –créeme, prepararlos es como un abrazo colectivo.
Arranco con los Pestiños Andaluces con Miel, mi vicio sureño: 60 minutos de prep más 30 de fritura para 40-45 piezas, harina con aceite de oliva aromatizado en anís y limón, doblados en paquetitos y bañados en almíbar de miel –quedan crujientes, te confieso que duran días sin perder gracia. Luego, los Buñuelos de Viento Rellenos de Crema me salvan las meriendas: 30 minutos de prep y 45 de fritura para 30-35, masa choux con leche, mantequilla y huevos inyectada de crema pastelera con yemas y canela –esponjosos por fuera, irresistibles dentro. No te arrepentirás de los Panellets Catalanes con Piñones, dorados en 35 minutos más 12-15 de horno para 25-30, almendra molida con azúcar glas y yemas rebozados en piñones –después de reposo, crujen como un sueño.
Los Empiñonados Castellanos forman bolitas tostadas con piñones que estallan en boca, crujientes y aromáticos. Los Panellets de Coco y Chocolate dan un twist jugoso con patata y cobertura negra brillante. Y los Buñuelos de Todos los Santos esponjosos se infunden de ralladura de naranja para rellenar a gusto.
Por último, los Panellets sin Boniato resuelven ligeros solo con almendra y clara de huevo, variando rebozados. Estas delicias han endulzado mis otoños por generaciones, la verdad. ¿Cuál vas a hornear primero para tu celebración familiar?
🔪 Utensilios Necesarios
- ✓ 1 cazo mediano para preparar la masa
- ✓ 1 cuchara de madera grande
- ✓ 1 bol grande para mezclar
- ✓ 1 batidor de mano o espátula
- ✓ Film transparente
- ✓ 1 sartén honda o cazo para freír (mínimo 5-6 cm de profundidad)
- ✓ Termómetro de cocina (muy recomendable)
- ✓ 2 cucharas pequeñas para formar los buñuelos
- ✓ Espumadera
- ✓ Papel absorbente de cocina
- ✓ Rallador fino para el limón
- ✓ Colador o tamiz
- ✓ Batidora eléctrica o varillas manuales (para la crema)
- ✓ Manga pastelera con boquilla redonda (8 mm)
- ✓ Tijeras de cocina o cuchillo pequeño
❓ Preguntas Frecuentes sobre los Buñuelos de Viento con Chocolate
❓ Preguntas Frecuentes sobre los Buñuelos de Viento con Chocolate
¿Por qué mis buñuelos no quedan huecos por dentro?
Esto suele pasar porque el aceite estaba demasiado caliente y se selló rápido por fuera, impidiendo que el vapor expandiera el interior. La temperatura ideal es 165-170°C. También puede ser que la masa tuviera poco huevo o que no se friera el tiempo suficiente.
¿Puedo hornear los buñuelos en lugar de freírlos?
No, lamentablemente los buñuelos de viento necesitan freírse para lograr esa textura hueca característica. El aceite caliente hace que el agua de la masa se evapore rápidamente, creando el hueco interior. Al horno no conseguirías el mismo resultado.
¿Cuánto tiempo antes puedo preparar la masa?
Puedes preparar la masa hasta con 4 horas de anticipación. Después del reposo inicial de 1-2 horas, tápala bien con film transparente y guárdala en la nevera. Sácala 30 minutos antes de freír para que tome temperatura ambiente. La crema de chocolate se puede hacer el día anterior.
¿Se pueden rellenar con otros sabores además de chocolate?
Por supuesto. La crema pastelera es el relleno tradicional más común. También quedan deliciosos con nata montada, dulce de leche, crema de café o incluso crema de avellanas tipo Nutella. Lo importante es que el relleno esté bien frío y tenga la consistencia adecuada para usar con manga pastelera.
¿Por qué se me desinflan los buñuelos después de sacarlos del aceite?
Esto indica que no están completamente cocidos por dentro. Aunque estén dorados, necesitan freírse a temperatura media durante 4-5 minutos completos. Si los sacas antes, el vapor interior se condensa al enfriarse y los buñuelos se colapsan. Deben quedar ligeros como una pluma.
¿Puedo congelar los buñuelos?
Sí, pero solo sin rellenar. Una vez fritos y fríos, guárdalos en un recipiente hermético y congélalos hasta 1 mes. Para consumir, descongela a temperatura ambiente y calienta 5 minutos en el horno a 150°C para recuperar la textura crujiente. Rellénalos justo antes de servir.
¿Qué hago si la masa no se despega del cazo?
Significa que necesita cocinarse un poco más. Vuelve a poner el cazo al fuego y remueve enérgicamente durante 1-2 minutos más. Debe formarse una película fina en el fondo y la masa debe despegarse limpiamente de las paredes, formando una bola compacta.
¿Los buñuelos son aptos para celíacos o intolerantes a la lactosa?
En su versión tradicional no, ya que contienen harina de trigo (gluten) y lácteos. Sin embargo, puedes adaptarla usando harina sin gluten y leche vegetal con mantequilla sin lactosa. El resultado será diferente pero igualmente delicioso. Para el relleno, usa chocolate y nata vegetal.
¿Te atreves con estos buñuelos de viento rellenos de chocolate? 😍 Son más fáciles de lo que piensas y quedan espectaculares: crujientes por fuera, huecos por dentro y con una crema de chocolate que te va a enamorar. Te comparto todos mis trucos para que te salgan perfectos a la primera. Ideal para el Día de Todos los Santos o cualquier ocasión especial 🍫✨ #BuñuelosDeViento #PostresCaseros #RecetasTradicionales #ReposteriaCasera




